lunes, 1 de febrero de 2016

Lo que me gustaría que la gente supiera al perder a un hijo

Me he topado, sin pretenderlo, con este artículo. Conforme lo he leído he creído más que necesario compartirlo. 
La autora es Paula Stephens, una madre que perdió a su hijo mayor. 

madre triste


4 años y medio después de perder a mi hijo mayor fue cuando decidí ir a un grupo de apoyo para padres que habían perdido a sus hijos. Fui para apoyar a un amigo que hace poco perdió a su hijo. No estoy segura de si hubiera ido sino hubiera pasado por la misma situación hace 4 años, y ojalá hubiera tenido en esos momentos a algún amigo para ir conmigo. 

Perder a un hijo es lo más desolador que le pueda pasar a una persona, y las personas que mejor pueden apreciarlo son las que comparten la misma experiencia. 

La reunión era en un local de Los Amigos Compasivos, una organización dedicada únicamente a apoyar a personas que han perdido hijos, nietos o hermanos. El mediador era un caballero alto que perdió a su hijo de 17 años hace 8. Empezó diciendo que las cuotas para pertenecer al club son más altas que lo que cualquiera querría pagar. Es evidente: nadie quiere pertenecer a este grupo. 

Este grupo de supervivientes increíbles incluía a padres cuyos hijos habían sido asesinados por conductores borrachos, sobredosis, suicidios, homicidios y accidentes extraños. Las edades de los chavales oscilaban entre los 6 y 38 años de edad. 
Al escuchar las historias tuve una reacción emocional muy fuerte, pero también fui honrada por la grandeza de esas madres y padres. 

La mayor parte de lo que leeréis a continuación no sólo nació de esa reunión, sino también de mi experiencia de haber perdido a mi hijo de 21 años. Estos 5 puntos pueden ser la brújula para ayudarte a navegar sobre cómo dar consuelo y apoyo en un viaje que esos padres nunca quisieron tomar. 


1. Recordar a nuestros hijos 


Perder a un hijo es un sufrimiento sólo entendible para los que han vivido la experiencia de primera mano. A veces, cuando sabemos que alguien más está experimentando dolor, nuestro malestar nos impide acercarnos a él de frente. Pero queremos que el mundo recuerde a nuestros hijos, no importa cuán viejo o joven era. 

Si ves algo que te recuerda a mi hijo, dímelo. Si te acuerdas de las vacaciones o de su cumpleaños, por favor dímelo. Si le nombro o hablo de recuerdos juntos, no te alejes. Incluso si nunca conociste a mi hijo, no dudes en preguntarme por él. Una de mis mayores alegrías es hablar de Brandon. 



2. Acepta que no puedes curarnos


Una muerte fuera del orden natural como es la de un hijo rompe a una persona de tal manera que no se puede arreglar o solucionar. Aprenderemos a recoger los pedazos y a seguir adelante, pero nuestra vida nunca será la misma. 

Todos los padres en duelo deben buscar una manera de aprender a vivir con la pérdida, y es un viaje solitario. Ha de hacerlo uno mismo. 
Agradecemos tu apoyo y esperamos que seas paciente hasta que encontremos nuestro camino

Por favor: no nos digas que "es hora de volver a la vida", "ya es tiempo suficiente" o "el tiempo cura todas las heridas". Agradecemos tu apoyo y tu amor, y sabemos que a veces es difícil de ver, pero nuestro sensación de rotura interna no va a desaparecer. Es algo que observar, reconocer y aceptar. 



3. Saber que por lo menos hay 2 días al año que necesitamos un descanso 


Todavía contamos cumpleaños y fantaseamos sobre cómo sería él/ella si siguiera vivo/a. Los cumpleaños son especialmente duros para nosotros. Es el día en que nuestro hijo llegó al mundo pero cada vez somos más conscientes del agujero que ese día nos deja en el corazón. 

Algunos padres hacen rituales o fiestas mientras que otros prefieren estar solos. Sea como sea, vamos a necesitar tiempo para procesar otro año más sin nuestro hijo. Los días previos a ese día puede que nos sintamos como si nos fuéramos a morir o nos cuesta respirar. 

Puede que compartamos contigo lo que no está pasando. Aquí es donde el proceso de recordar será de ayuda. Si me has oído hablar de mi hijo o me he apoyado recordándole, serás capaz de unir fichas y saber cuándo algunos de estos difíciles días se está acercando. 



4. Date cuenta que luchamos a diario con la felicidad 


Es una batalla continua para equilibrar el dolor y la culpa de sobrevivir a tu hijo con el deseo de vivir de una manera que le honre a él y a su tiempo en esta tierra. 
Recuerdo ir en un crucero con la familia año y medio después de que Brandon muriera. El primer día me quedé en la parte trasera del barco y lloré desconsolada porque no estaba compartiendo esa experiencia con él. Luego me templé y reconocí que también estaba creando recuerdos con mis otros hijos. Tenía que disfrutar el tiempo con ellos en el momento presente. 

Como padres en duelo, estamos constantemente equilibrando el dolor en una mano y una vida feliz después de la pérdida en otra. Es posible observar esto cuando estás con nosotros en alguna boda, graduación u otra celebración. No te alejes, celébralo con nosotros y sé parte de nuestro proceso. 



5. Acepta el hecho de que nuestra pérdida puede hacerte sentir incómodo 


Nuestra pérdida no es natural, no sigue el orden; desafía tu sensación de seguridad. No sabes qué decir ni qué hacer, y temes pasar por lo mismo que nosotros. Hemos aprendido todo esto como una parte de nuestro aprendizaje en el duelo. 

Nunca olvidaremos a nuestro hijo. Siempre está en nuestra mente, incluso en los momentos que parecemos más felices. 
El duelo es la oscilación del péndulo del amor. Cuanto más fuerte y profundo sea el amor, más duelo se creará en el otro lado. Considera esto como una oportunidad sagrada para estar hombro con hombro con alguien que ha sufrido uno de las experiencias más aterradoras de la vida. Levántate con nosotros. 

Realmente magnífico verdad. Espero de corazón que te haya servido  saber todo esto. Si quieres compartir algún pensamiento no dudes dejar tu comentario más abajo.

Yo, como siempre, te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea. 


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Andrea Méndez MolláAcerca de la autora de esta entrada

Andrea Méndez Mollá. Psicóloga y autora de diversos blogs orientados a la motivación, el liderazgo y la superación personal. Además, ofrece servicios de psicología a través de sus consultas online y siempre ha tenido una cosa clara: al lado del que sufre siempre debe haber alguien que ame.

jueves, 28 de enero de 2016

Síntomas de adicción a los videojuegos o Internet

Síntomas de adicción a los videojuegos en los adolescentes


La adicción a los videojuegos es un mal que se está propagando entre los jóvenes de manera muy preocupante. 

Son tantos los casos, que el manual diagnóstico mental (DSM-V) empleado mundialmente por psicólogos y psiquiatras, decidió catalogar en el 2013 al "Trastorno por adicción a Internet o a los videojuegos"  como una condición digna de estudiar. 

hijo adicto a los videojuegos


Edades más comunes de la adicción a videojuegos


El perfil más común es el de adolescentes varones de 12 a 20 años. 

Los síntomas de adicción a los videojuegos en adolescentes incluyen:

El uso reiterado de los juegos basados en Internet o videojuegos, a menudo con otros jugadores, que conduce a problemas significativos con el funcionamiento normal del joven. 
Cinco de los siguientes criterios deben darse a lo largo de un año:

1. Preocupación u obsesión por los juegos. El adolescente muestra una preocupación inusual con el juego o el ordenador cuando está lejos de ellos. Podría parecer distraído, irritable o desinteresado y hablar sobre el juego casi constantemente.

hijo adicto a internet


2. Síntomas de abstinencia cuando no está jugando. Cambios de humor, desgana por hacer otras cosas, agresividad, tristeza, actitud defensiva..


3. Aumento progresivo del tiempo que dedica a jugar. Cada vez necesita de más tiempo para satisfacer la necesidad de jugar.


4. La persona ha intentado parar o reducir el tiempo que dedica a jugar, pero no lo ha conseguido.


5. La persona ha perdido interés por otras áreas de su vida, como sus aficiones o amigos.


6. La persona ha tenido un abuso continuo de los juegos o internet, aun sabiendo las consecuencias que podían traerle


7. La persona miente a los demás acerca de su uso con los juegos o internet.


8. La persona usa los videojuegos o internet para calmar su ansiedad o culpa. Como una forma de escapar de la realidad.


9. La persona ha perdido relaciones o las ha puesto en riesgo por los videojuegos o internet. 




El trastorno por addición a los videojuegos o internet no es una adicción oficial a día de hoy, pero los expertos no descartan incluirlo en próximas ediciones del DSM. 

Hacerlo ayudará a los expertos a establecer pautas, tratamientos e indicaciones para ayudar a solucionar este problema cada vez más frecuente. Las nuevas tecnologías traen muchas cosas buenas, pero como en todo, el uso que hagamos de ellas marca la tendencia. 

Como padres, debemos enseñar a nuestros hijos a hacer un uso responsable y sano de los dispositivos, de lo contrario podremos tener problemas tan graves como este.

"Educa a un niño y no tendrás que castigar al hombre"


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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Niños: 3 Consejos antes de comprarles los regalos de Navidad

Navidad, Regalos y Materialismo 


No paro de ver vídeos por internet de niños abriendo regalos de videoconsolas y demás juguetes. Las caras de éxtasis, los ojos casi salidos, gritando, agitándose..Están asignando la felicidad a bienes materiales. Y he de reconocer que eso me preocupa. 



Obviamente, todo padre quiere crear recuerdos felices en la infancia de sus hijos y que tengan algunas cosas que desean. Pero es importante no crear el tipo de relación emocional con las cosas que estos chicos están desarrollando. 

Antes de comprarles regalos ten en cuenta estas 3 cosas: 

1. No animes a tus hijos a pedir regalos 


Esto ayuda a que los niños no se obsesionen con las listas de regalos y similares. En su lugar, simplemente préstales atención. ¿En qué se interesan? ¿Qué les apasiona? 
Esto es más costoso que preguntarles qué van a pedir, pero obstaculiza el enfoque hacia el consumismo. 


2. Trabaja concienzudamente para crear recuerdos positivos con tus hijos que no estén asociados a productos de consumo 


En lugar de dejar a los niños que se gestionen ellos solos -o de pasar tiempo con ellos centrándoos en el consumismo- intenta crear recuerdos agradables que no estén asociados a cosas. 
Haced la cena juntos, luchar en el salón hasta que os duela la barriga de tanto reiros, salir a jugar al parque, leed juntos libros de la biblioteca...


3. Refuerza en tus hijos el poder de dar sobre el de recibir 


Cuando era pequeña me solía centrar en las cosas que podría conseguir y no en las que podría dar. No escribíamos notas de agradecimiento por los regalos ni me animaba pensar el dar a los demás. 
Esta actitud contribuye en gran medida en crear futuros adultos egoístas e infelices -siempre desean y esperan más-. 

Cualquier padre quiere que sus hijos tengan una infancia totalmente feliz y satisfactoria, pero cada vez que veo ese tipo de vídeos siento que la felicidad a largo plazo de alguna manera está siendo objeto de comercio para el corto plazo. 

No es algo que quisiera para mis propios hijos -y para los de nadie-. Hay una manera diferente, sólo hay que tener la intención de encontrarla. Estas 3 indicaciones te ayudarán a ello. 

"Cambiar el carácter de un niño es cambiar el destino de un hombre". 

Yo, como siempre, te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea.




Andrea Méndez MolláAcerca de la autora de esta entrada

Andrea Méndez Mollá. Psicóloga y autora de diversos blogs orientados a la motivación, el liderazgo y la superación personal. Además, ofrece servicios de psicología a través de sus consultas online y siempre ha tenido una cosa clara: al lado del que sufre siempre debe haber alguien que ame.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Cómo hablar con tus hijos sobre el atentado de París

Aún estamos asimilando lo ocurrido hace unos días en París. A muchos nos ha pillado "in fraganti", sin saber qué hacer o qué decir, incluso sin saber qué se supone que debemos sentir. 

Hace unos días fue París, pero ya son meses los que en países como Siria llevan a cabo bombardeos donde las víctimas no son muy distintas a las del otro día. El terrorismo es el cáncer de nuestra sociedad actual. ¿Cómo explicar algo a nuestros hijos cuando ni siquiera nosotros llegamos a entenderlo del todo? 

atentados terrorismo hablar hijos


Depende su edad, por supuesto, pero si un niño de 8 años no ha oído hablar de París, mejor dejémoslo así. Por otro lado, una táctica tentadora podría ser la de preguntarle: "¿Cómo te fue el día?" pero puede que esta pregunta no revele toda la verdad. 

Para mí, ese momento antes de apagarle las luces (o cuando se va a la cama en el caso de los adolescentes) puede ser el momento en el que algún comentario realmente altere tu equilibrio (y el tuyo). 

En ese momento tienes que parar y escuchar. Intenta conseguir que te expliquen lo que saben, y por qué tienen miedo. Diles que es normal estar asustados. Tranquilízalos y deja que compartan su angustia. 

Todos los días pasan desgracias y muere gente asesinada. París, con todas sus complejas preguntas sobre el terrorismo, la religión y la masacre de personas no mucho mayores que ellos puede ser un tema más fácil que cualquier otra desgracia donde mueren personas. Más fácil porque hay una explicación. Más difícil porque esta explicación es compleja. 

Libération, el diario francés, tiene una página brillante donde da una explicación que personalmente creo que es muy idónea. No utiliza la palabra "triste", pero sí la palabra "serio", una palabra -a mí modo de verlo- más correcta. 

Explica que hay personas violentas que están llenas de odio y quieren que todos vean el mundo como ellos lo ven, y su arma preferida es el miedo. Traduzco literalmente un trozo del texto: 

"Isis es un grupo de gente así. Se dice que están atacando a Francia en represalia por su participación en el bombardeo de los bastiones de Isis en Irak y Siria. Todo el mundo está hablando de ello, porque eso es lo que hace la gente cuando se queda "en shock". Es natural. El gobierno francés quiere proteger a la gente, por lo que durante algunos días está animando a la gente a quedarse en sus casas y no ir a la escuela o al trabajo. 

Algunas personas dirán que todos los musulmanes son malos pero no te lo creas porque no es cierto. Todo el mundo quiere recordar a las personas que murieron con un minuto de silencio y a la luz de una vela en su memoria. 

Sin embargo, [ten en cuenta que esto viene al final, después de que hayan habido un montón de oportunidades para absorber la información acerca de lo que está pasando] los ataques de este tipo son muy poco frecuentes. Los terroristas quieren asustarnos para que cambiemos la forma en la que vivimos y la mejor manera de luchar contra ellos es vivir. Seguir con nuestras vidas sin permitir que el miedo nos paralice". 

Así que acepta el miedo. Todos tenemos que vivir con ello. Enseña a tus hijos a desarrollar un sentido de la proporción, a pensar en la naturaleza del riesgo. 
Y más importante, anímales a reflexionar. Qué creen que podrían hacer ellos para ayudar a resolver los problemas a medida que los van entendiendo -y qué podría hacer el Gobierno también. ¿Bombardear es la respuesta? ¿La violencia es la respuesta? 

Después ve y abrázalos, dales su peluche favorito y poneros una película. 

Mira este vídeo de un padre intentado explicar a su hijo los atentados de hace unos días en Francia: 


Fíjate en el antes y después del niño, cómo su padre consigue tranquilizarlo y darle la sensación de estar protegido. 

Yo, como siempre, te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea. 


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Andrea Méndez MolláAcerca de la autora de esta entrada

Andrea Méndez Mollá. Psicóloga y autora de diversos blogs orientados a la motivación, el liderazgo y la superación personal. Además, ofrece servicios de psicología a través de sus consultas online y siempre ha tenido una cosa clara: al lado del que sufre siempre debe haber alguien que ame.

martes, 27 de octubre de 2015

5 Maneras de reforzar la inteligencia emocional de tus hijos

Los niños tienen un potencial que nunca volverán a tener siendo adultos. En las escuelas normalmente se les enseña a desarrollar habilidades y competencias que tienen que ver con la inteligencia académica. Sin embargo, cada vez hay más investigaciones que avalan que otras clases de competencias y habilidades también son necesarias y beneficiosas para los niños. 

Pon en marcha estas 5 formas de desarrollar la inteligencia emocional con tus hijos y verás como no solo crías hijos más exitosos, también más felices. 

pequeña artista


1. Habla acerca de los sentimientos 


Describe cómo la tristeza, la alegría, la ira y otras emociones se sienten en el cuerpo. Enseña a tu hijo a reconocer y nombrar a las emociones como él o ella los siente. "Pareces enfadado, tu cara está roja y tienes el cuerpo en tensión" es una magnífica forma de enseñarle a reconocer que al enfadarse siente esas cosas, como la cara roja y el cuerpo en tensión. 

A medida que tu hijo vaya creciendo, enséñale a manejar esas emociones. Enséñale maneras de moverse a través de la tristeza, hacer frente a la decepción, afrontar la ira con calma, a mantenerse alegre, y así sucesivamente. Este aprendizaje le servirá para toda la vida. 



2. Acepta y valida todos los sentimientos 


Como padres nos gusta fijarnos en las emociones positivas de nuestros hijos. El enfado de ellos suele desencadenar en nuestro propio enfado, su tristeza nos hace preocuparnos, y así con otras cosas. 

A veces descartamos la decepción o la ansiedad con la esperanza de que estos sentimientos con el tiempo acabarán desapareciendo en nuestros hijos. 
Queremos verles felices todo el tiempo, pero los seres humanos no somos felices todo el tiempo. Por eso es importante que tu hijo aprenda que todas las emociones son normales y está bien sentirlas. 

Necesita saber que hay comportamientos que no son aceptables (por ejemplo, romper algo a propósito) pero que es perfectamente normal sentirse enfadado. Necesita saber que hay sentimientos que le harán sentir incómodo, y que está súper bien sentirlos y poder ponerles nombre. A veces, sólo necesita eso: que lo escuches y lo comprendas. 



3. Usa los conflictos para enseñarle a resolver problemas 


En lugar de castigar a tu hijo o hija por pelearse con su hermano enséñale a buscar una solución. "Entiendo que estés molesto porque tu hermano quiere el juguete con el que estás jugando, así que ¿cómo podemos solucionarlo?" Si tu hijo no ofrece soluciones, dale tú unas cuantas para que elija. "Podéis jugar por turnos, y así podréis jugar los dos. ¿Qué te parece?". 



4. Sé un buen ejemplo 


Maneja tus propias emociones, sobre todo delante de tus hijos. En lugar de gritar o utilizar un tono duro, sé directo y amable. "Me enfada que juegues con la comida" siempre es mejor que "No paras de molestar y me estás volviendo loca". 

Lo que te intento decir es que seas sincer@ con tus propios sentimientos sin exagerarlos o reprimirlos. "Me siento triste ahora. No pasa nada, se me pasará", y además sepas cómo canalizarlos y mostrarlos a tus hijos. Por supuesto, si eres feliz y lo sabes, ¡deja que tus hijos también lo sepan! 



5. Hazte con juegos que ayuden a construir la inteligencia emocional 


Los niños sienten muchísimas emociones a lo largo de su día. Representar emociones con marionetas o muñecos es una fantástica forma de construir la inteligencia emocional en tus hijos. También podéis leer libros y cuentos donde las caras de la gente muestren emociones y hablar sobre ellas. Una idea genial podría ser que dibujaras una cara y varios ojos, narices y bocas para crear tus propias caras. Además, también existen a la venta varios juegos de ese estilo muy interesantes. 


Espero que todo esto te haya ayudado, no dudes en dejar tu comentario y compartir tus reflexiones más abajo. Yo como siempre te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea. 


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lunes, 28 de septiembre de 2015

La importancia de que los niños hagan las tareas del hogar

Ropa tirada por el suelo, luces encendidas, toallas mojadas sin tender, cocinas que parecen un campo de guerra...vivir con una adolescente desordenado puede ser un auténtico infierno. 
La vida está llena de responsabilidades, está bien que se las vayamos introduciendo ya desde pequeños poco a poco. 

niña haciendo tareas de casa


¿Cómo lograr que nuestros hijos participen en las tareas de casa? 


El secreto está en pedirles cosas valiosas para ti, y que se adapten a la capacidad y edad de tus hijos. Algo demasiado difícil podría frustrar -y estresar- a un niño y algo muy fácil podría aburrirlo. 

Incluso los niños muy pequeños pueden ayudar si eliges actividades aptas para su edad. Pueden comenzar con tareas pequeñas, como cuidar de sus propios juguetes o habitación. Ahí les estás mandando el mensaje de que su contribución es importante. 

También es importante pensar qué ganan ellos haciendo las tareas. Por ejemplo, conseguir que ayuden a poner y quitar la mesa promueve un sentido de responsabilidad y participación. 

Si tus hijos son lo bastante mayores puedes tener un debate familiar. Esto puede reforzar que toda la familia contribuya al funcionamiento de las tareas del hogar. 


Tareas para niños en edad preescolar 


Tareas simples que impliquen a ellos mismos. Por ejemplo: recoger juguetes cada día, recoger habitación, llevar los platos al fregadero. 
Un gráfico con pegatinas les ayudará a recordar sus tareas. Por lo general, para los niños preescolares la capacidad lectora no es completa por lo que las pegatinas son un recordatorio para ellos. Cada vez que han terminado una tarea, pueden ganar una pegatina que pegarán ellos mismos en su gráfico. 

Ejemplo de gráfico con pegatinas
Una simple pegatina es un incentivo para los niños pequeños, pero con niños más mayores necesitaremos otra clase de refuerzo para motivarlos. 


Tareas para niños en edad escolar 


Cuando comienzan la escuela, la responsabilidad en las tareas también debería aumentar. Las tareas deben seguir estando relacionadas con ellos mismos. Por ejemplo, enseñarles a los niños a quitarse las zapatillas y dejar la mochila al llegar de la escuela. 

En edad escolar también se les puede dar tareas nuevas por así decirlo. Por ejemplo, ayudar a cuidar de una mascota puede ser una buena manera de aumentar su responsabilidad. 

Como las tareas se vuelven más complejas es importante enseñarles el paso a paso de cómo hacer cada tarea. Por ejemplo, si se espera que un niño se quite la ropa y la mochila cuando venga del colegio, asegúrate de enseñarle dónde debe poner la ropa y la mochila. Importante: elogiar por los esfuerzos y animar a seguir practicando. No esperes la perfección. 


Tareas para los pre-adolescentes 


En esta etapa la capacidad para completar tareas complejas aumenta. Comienza a darle tareas como barrer el suelo, sacar la basura e incluso limpiar el coche. 

A los pre-adolescentes a menudo les motiva lo material, la electrónica y la ropa. Así que asegúrate de poner en práctica un sistema de recompensas para que completen sus tareas. Por ejemplo, que ganen una ficha por cada tarea que terminan que luego pueden ser intercambiadas por tiempo jugando a los videojuegos o con los amigos. 

Evita las luchas de poder cuando no completan sus tareas. Por ejemplo, si se niega a tirar la basura no discutas. Simplemente no le permitas ganarse el incentivo. Esto es similar a las consecuencias de la vida real, cuando un adulto no va a trabajar y como consecuencia, no cobra. 


Tareas para adolescentes 


Los adolescentes deben recibir tareas que les ayuden a prepararse para el mundo real. Piensa en qué habilidades necesitará en su vida como adulto. Por ejemplo, necesita ser capaz de cocinar, lavarse la ropa, limpiar el baño...Si crees que aún no cuenta con estas habilidades es un buen momento para enseñárselas ahora. 

A diferencia de otras edades aquí no es malo que ya se empiece a introducir el dinero. A parte de sus tareas habituales, otras adicionales voluntarias para que se ganen un dinerito. Por ejemplo, ordenar el sótano, aspirar el coche, recoger las estanterías del garaje..Algo de dinero puede proporcionar a los adolescentes la oportunidad de tomar buenas decisiones. 


La ciencia lo apoya 


Las investigaciones muestran que introducir a los niños en las tareas del hogar les enseña acerca de las relaciones en la familia y cómo funciona la suya. Se sienten competentes y responsables, como parte de un grupo. 

Además, compartir las tareas hace que haya menos estrés en la familia. Todo el mundo trabaja mejor y además se siente bien y feliz haciéndolo. 

Aquí te dejo un vídeo sobre 4 Consejos para que los niños realicen las tareas del hogar. Yo, como siempre, te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea. 





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miércoles, 23 de septiembre de 2015

12 Remedios naturales contra el acné

Remedios naturales para luchar contra el acné


El acné puede ser traumático para los adolescentes. Aparece por los cambios hormonales y aunque sea algo muy habitual puede acarrear consecuencias importantísimas para su autoestima. Estos remedios naturales y eficaces contra el acné juvenil ayudarán a tu hij@:

adolescente luchando contra el acné


1. Aloe 

Utilizar el gel o zumo de aloe vera para combatir la infección y promover la curación. Aplicar la pomada sobre granos y heridas.

2. Vinagre de sidra de manzana/zumo de limón 

Limpiar la piel y aplicar zumo de limón o vinagre de sidra de manzana con un algodón. El ácido de estos remedios caseros ayuda a limpiar los poros y confiere a la piel un aspecto magnífico. El vinagre actúa como astringente y ayuda a eliminar el exceso de grasa, elimina bacterias y normaliza el pH de la piel. Efecto inmediato.

3. Zumo de zanahoria 

Los aceites esenciales que contiene el zumo de zanahoria ayudarán a la digestión y frenarán el acné. Hazte un zumo de zanahoria natural siempre que puedas.

4. epino

Licuar un pepino pelado en la licuadora y aplicar el zumo sobre el acné. Otra variación de este remedio es beber 4-5 vasos de zumo de pepino al día durante una semana. Se dice que purifica la sangre y el sistema linfático, dando lugar a un buen cutis.

5. Claras de huevo 

Limpiar muy bien la piel y aplicar sobre ella las claras de huevo con un algodón; dejarla así varias horas. La clara de huevo es un astringente.

6. Extracto de semillas de pomelo 

Este extracto es un potente producto antimicrobiano muy completo y un excelente desinfectante. 
Preparar una disolución de 4-40 gotas en 118ml de agua (1/2 taza) y aplicar sobre las zonas afectadas con un algodón dos o tres veces al día.

adolescente usando remedios naturales para el acné

7. Zumo de limón

Aplicar zumo de limón recién exprimido sobre la zona afectada con u algodón. Lavar la zona por la mañana.

8. Aceite de nim

El nim (Azadirachta indica) es muy valorado en la medicina ayurvédica por sus propiedades de curación: antibacterianas, antifúngicas y antivirales. Para el acné, aplicar una crema de aceite de nim (2%) sobre la zona afectada. 

El aceite de nim se puede utilizar también mezclando 1 cucharada con 1/2 taza de un aceite base como el de almendra o el de oliva, y aplicándolo sobre la zona afectada con un bastoncillo o algodón. Si se tiene la piel muy sensible o se produce irritación, diluir el aceite de nim en más cantidad de aceite base.

9. Avena

Al igual que para el sarampión y otras irritaciones de la piel, la avena se ha utilizado siempre para combatir el acné. Aplicar avena cocida fría en toda la cara durante 15 minutos, luego aclarar. La avena es un astringente y parece limpiar la grasa y las impurezas de la piel, manteniendo un buen cutis, sin manchas. Este método puede tardar una o dos semanas en hacer efecto, pero debería dar buenos resultados.

10. Hamamelis 

Frotar toda la cara con un algodón empapado en hamamelis. El hamamelis es un astringente y ayudará a secar la piel y disminuirá las espinillas.

11. Aceite del árbol del té

Este tipo de aceite contiene compuestos antisépticos que constituyen un desinfectante muy eficaz para la piel. En función de la gravedad del acné, utilizar disoluciones del 5-15% dos veces al día.

12. Albahaca 

Para el acné que no ha respondido a otros remedios, poner 2-3 cucharaditas de hojas de albahaca seca en una taza con agua hirviendo y dejar reposar durante 20 minutos; dejar enfriar; aplicar con un algodón sobre la zona afectada.





Lecturas recomendadas relacionadas con Remedios naturales contra el acné:

miércoles, 16 de septiembre de 2015

La carta que tu hijo adolescente no puede escribirte

La adolescencia es de todo menos fácil. Esta carta os ayudará, padres, a entender un poco mejor los demonios de vuestr@ hij@ adolescente. Leed con atención:

adolescente preocupado


Queridos padres: 

Esta es la carta que me gustaría poder escribiros. 

Esta lucha en la que nos encontramos en estos momentos. La necesito. Necesito esta pelea. 
No puedo escribiros esto porque no tengo el lenguaje para expresarlo y de todas formas no tendría sentido. Pero necesito esta lucha. Necesito odiaros en estos momentos y os necesito para sobrevivirOs necesito para que mi odio sobreviva y me odiéis vosotros a mí también. Necesito esta lucha a pesar de que también la odie. 
No importa cuál sea el motivo: hora de llegar a casa, deberes, habitación desordenada, novio, novia, amigos, malos amigos. No importa. Tengo que luchar en ella y necesito que vosotros luchéis contra mí. 

Necesito desesperadamente que aguantéis el otro extremo de la cuerda. Para colgarme mientras estiro con fuerza del otro extremo -mientras busco los puntos de apoyo en este nuevo mundo en el que siento que estoy. 
Solía saber quién era, quiénes eráis, quiénes eramos. Pero ahora ya no. Ahora mismo estoy buscando mis propios límites y a veces sólo puedo encontrarlos cuando tiro de vosotros. Cuando empujo todo lo que conocía a su límite. Entonces siento que existo y por un minuto puedo respirar. 

Sé que echáis de menos el niño dulce que era. Lo sé porque yo también le echo de menos, y algunos de esos recuerdos son lo que me hacen tanto daño en estos momentos. Necesito esta pelea y necesito ver que no importa cómo de malos o grandes son mis sentimientos -ellos no me destruirán ni a mí ni a vosotros. 

Necesito que me améis incluso en mis peores momentos, incluso cuando parezca que no os quiero. Necesito que me améis y nos améis por todos nosotros ahora mismo. 
Sé que es una mierda ser etiquetado como el malo de la película. Me siento igual interiormente, pero os necesito para que aguantéis. Porque yo solo no puedo en este momento. 

Si queréis compartirlo con vuestros amigos y tener una charla sobre salvaratuhijoadolescentedelabismodelaira está bien. O hablar de mí a mis espaldas. ¡No me importa! Eso sí, no me abandonéis. No renunciéis a esta lucha. La necesito. 

Esta es la lucha que me enseñará que mi sombra no es más grande que mi luz. Esta es la lucha que me enseñará que los malos sentimientos no significan el final de una relación. Esta es la lucha que me enseñará cómo escucharme a mí mismo, aunque eso pueda suponer decepcionar a los demás. Y esta lucha terminará. 

Al igual que la tormenta, acabará yéndose. Y la olvidaré, y vosotros también la olvidaréis. Y entonces volverá. Y necesitaré que os aferréis a la cuerda de nuevo. Voy a necesitar esto una y otra vez durante unos cuantos años. 

Sé que para vosotros no hay nada intrínsecamente satisfactorio en este trabajo. Sé que probablemente nunca os lo agradeceré o reconoceré vuestra labor. De hecho, probablemente os criticaré por vuestro duro trabajo. Parecerá como que nada de lo que hagáis será suficiente. 
Y sin embargo, estoy totalmente convencido de que estáis más que capacitados para manteneros en esta lucha. No importa cuánto discutamos. No importa el mal humor que tengamos. 

Por favor, simplemente manteneros en el otro extremo de la cuerda. Y sabed que estáis haciendo el trabajo más importante que cualquier persona podría estar haciendo por mí en estos momentos. 

Os quiere, vuestr@ hij@ adolescente.




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Andrea Méndez MolláAcerca de la autora de esta entrada

Andrea Méndez Mollá. Psicóloga y autora de diversos blogs orientados a la motivación, el liderazgo y la superación personal. Además, ofrece servicios de psicología a través de sus consultas online y siempre ha tenido una cosa clara: al lado del que sufre siempre debe haber alguien que ame.

martes, 1 de septiembre de 2015

Ten esta conversación antes de enviar a tu hijo a la vuelta al cole

Ey cariño. 

Mañana es un gran día. Tercer curso -wow. 

Dani, cuando yo iba a tercero había un niño en mi clase llamado Pablo. 

Vuelta al cole: conversación con tus hijos


Pablo parecía un poco diferente, llevaba ropa un poco rara y hasta a veces olía un poco mal. Pablo no sonreía. Bajaba su cabeza y nunca miraba a nadie. Pablo nunca hacía sus deberes. No creo que sus padres le ayudaran cómo hacerlos. Los otros niños se burlaban mucho de Pablo. Cada vez que lo hacían, su cabeza se agachaba más y más. Nunca me burlé de él, pero tampoco hice nada para que los otros niños pararan de hacerlo. 

Y nunca hablé con Pablo, ni una sola vez. Nunca le invité a sentarse a mi lado en el almuerzo o a jugar conmigo en el recreo. En su lugar, él se sentaba y jugaba con sus cosas. Debió de sentirse muy solo

Todavía pienso en Pablo todos los días. Me pregunto si él se acordará de mí. Probablemente no. Apuesto a que si le hubiera pedido jugar, aunque sólo fuera una vez, hoy me recordaría. 

Creo que la vida pone a personas en nuestro camino como regalos. Los niños y niñas de tu clase de este año son regalos que la vida te ha concedido. 

Así que por favor trátalos como regalos. A todos y cada uno. 

Cariño, si ves a un niño que se queda fuera, o le hieren, o se burlan de él, una pequeña parte de tu corazón te dolerá un poco. Tu padre y yo queremos que confíes en ese dolor. Queremos que toda tu vida seas consciente y confíes en ese dolor de corazón. Ese dolor en el corazón se llama compasión y es una señal para que actúes. La vida te está diciendo "Dani! Despierta, haz algo para ayudar". No te asustes cada vez que sientas compasión, sino todo lo contrario. Es una señal de que la vida confía en ti para que hagas de este mundo, tu mundo, un lugar mejor. 

La compasión podría llevarte a decirle a un acosador que pare y luego pedir al niño objeto de burlas jugar al fútbol. Puedes invitar al niño de tu izquierda sentarse contigo en el almuerzo. Puedes elegir el primero para tu equipo a un niño que suele ser al que escogen el último. Estas cosas pueden ser difíciles de hacer, pero puedes hacer cosas difíciles. 

A veces sentirás compasión pero no podrás intervenir de inmediato. Y eso está bien también. Puedes optar por decírselo a tu profesor y luego a nosotros. Estamos en tu equipo -estamos en el equipo de toda la clase. Pedir ayuda para alguien que está siendo dañado no es chivarse, es hacer lo correcto. Si alguien de tu clase necesita ayuda, por favor, dímelo. Haremos un plan para ayudarlo juntos.



No ignores ese dolor en el corazón. Ojalá yo no lo hubiera ignorado cuando lo de Pablo. Lo recuerdo perfectamente, recuerdo sentir compasión, pero elegí el miedo y no la compasión. Ojalá no lo hubiera hecho. Pablo podría haber tenido un amigo con el que jugar, y yo también. 

Dani, al papá y a mí no nos importa si no eres el más listo, el más rápido o el más divertido. Habrá un montón de concursos en el colegio, y no nos importa sino ganas ni uno de ellos, o si los ganas todos. No nos importa si consigues sobresalientes. No nos importa si las chicas piensan que eres el más guapo o el más bueno en fútbol. No nos importa si eres el favorito o no de tu profesor. No importa si tienes la mejor ropa o las mejores tarjetas de Pokemon. Simplemente eso no nos importa. 

No te mandamos al colegio para convertirte en el mejor en nada. Ya te amamos tanto como  es posible. Así que no tienes que ganar nuestro amor u orgullo y son cosas que nunca podremos perder. Eso es así. 

Te enviamos a la escuela para practicar el ser valiente y amable. 

La gente amable es gente valiente. La valentía no es un sentimiento al que debas esperar. Es una decisión. Es decidir que la compasión es más importante que el miedo, que encajar, que seguir a la multitud. 

Confía en mí cariño, lo es. Es más importante. 

No trates de ser el mejor este año. 

Sé agradecido y valiente. Eso es todo lo que necesitas ser

Cuida a tus compañeros de clase, y de tu profesor también. Perteneces a cada uno de ellos. Eres un chico con suerte...con todos estos nuevos regalos para desenvolver este año. 

Te amo tanto que mi corazón podría explotar. 

Disfruta y aprecia tus regalos. 

Y gracias por ser mi regalo favorito de todos los tiempos. 

Te quiere, mamá. 


Sustituye el nombre de Dani por el de tu hij@ y leed esta carta juntos la noche antes de que las clases empiecen. Mucha gente me ha preguntado si pueden cambiar la palabra "vida" por el nombre de su familia o Dios. Claro que sí. Esta carta es de todos nosotros. Es un honor si la utilizas para hacer un bien a tu familia. 

Yo, como siempre, te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea. 


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Andrea Méndez MolláAcerca de la autora de esta entrada

Andrea Méndez Mollá. Psicóloga y autora de diversos blogs orientados a la motivación, el liderazgo y la superación personal. Además, ofrece servicios de psicología a través de sus consultas online y siempre ha tenido una cosa clara: al lado del que sufre siempre debe haber alguien que ame.

viernes, 31 de julio de 2015

Ansiedad en niños: Cómo transformarla y protegerlos de por vida

Ya sabemos que la ansiedad no tiene nada que ver con la fuerza, el coraje o el carácter de una persona. Escoge a un objetivo y va a por él. 

Cuando este objetivo es un niño o un adolescente puede ser particularmente angustiante, provocando problemas para dormir, comer, ir al colegio y molestias físicas como dolor de barriga o cabeza. 


Hablaremos de 7 técnicas para transformar a la Ansiedad y hacerles ver a nuestros hijos qué es realmente




Dando la vuelta a la Ansiedad 



1. Evita hablarles como si les pasara algo 


Como padre tu tentación natural es tranquilizar a tus hijos con comentarios suaves como "No hay porqué preocuparse" o "Vas a estar bien". 

Esto nace de una buena intención pero corres el riesgo de que se sientan como si les pasara algo malo. La verdad es que cuando la ansiedad se apodera de ellos apenas pueden pensar en otra cosa. Por mucho que quieran creer en ti, su mente no se lo permite. 

Lo que necesitan saber es que vas a entenderlo. Pregúntales qué es lo que sienten cuando les pasa eso. Pueden ser capaces o no de expresarlo -y eso está bien!. Luego, pregúntales si es "como la sensación que se tiene cuando olvidas que hay un escalón más" (o "cuando estás durmiéndote y sientes que te caes al vacío"). A menudo esto es un gran alivio para ellos porque sienten que alguien les -o lo- entiende



2. Normaliza 


Explica que: 
  • La ansiedad es normal y todo el mundo la experimenta en algún momento de su vida -antes de un examen, en una entrevista de trabajo, cuando conoce a gente nueva... 
  • A veces sucede sin ninguna razón en absoluto. Eso también es normal. Le pasa a un montón de adultos y niños, pero hay cosas que se pueden hacer para que desaparezca. 


3. Explica por qué la ansiedad se siente como se siente


Independientemente de todo, esta es la explicación más poderosa para una persona con ansiedad. Aquí hay una explicación para los niños. Se puede usar para diferentes edades, pero nadie conoce mejor a tu hijo que tú -para ir adaptando la explicación. 

"La ansiedad es algo que mucha gente siente pero es diferente para todos. Los adultos también la sienten. Esto pasa porque hay una parte de tu cerebro que piensa que hay algo de lo que te tiene que proteger. Y esa parte del cerebro se llama amígdala. No es muy grande y tiene la forma de una almendra. 

Se enciende cuando piensa que estás en peligro, por lo que realmente es como un guerrero que está ahí para protegerte. Su trabajo es conseguir que estés preparado para luchar o huir de ese peligro. 

Si tu amígdala piensa que hay problemas, le dará inmediatamente a a tu cuerpo lo que necesita para estar fuerte y rápido. Inundará tu cuerpo con oxígeno, hormonas y adrenalina que serán el combustible que alimente a tus músculos para luchar o huir. Lo hace sin ni siquiera pensarlo. Sucede rápido y automáticamente. La amígdala no se toma tiempo para comprobar nada. Es un hacedor y no un pensador -todo acción pero nada de pensamiento.

Si hay algo peligroso -un perro del que tienes que escapar, una caída que debes evitar- la amígdala es súper útil para nosotros. Sin embargo, a veces la amígdala piensa que hay algo peligroso cuando en realidad no hay nada en absoluto

¿Alguna vez te has hecho las tostadas un poco quemadas y has encendido la alarma de incendios? La alarma no puede ver la diferencia entre humo de un incendio o humo de una tostadora -y no le importa. Todo lo que quiere hacer es hacerte saber que puedes salir de allí. La amígdala funciona igual. No puede ver la diferencia entre algo que podría hacerte daño, como un perro salvaje, a algo que no lo hará, como ir a un colegio nuevo. A veces la amígdala incluso se enciende antes de saber para qué se ha encendido. Está siempre trabajando para protegerte -aun cuando no es necesario hacerlo. Es un hacedor, no un pensador, recuerda, y así es como te mantiene a salvo. 

Si no necesitas huir o luchar por tu vida no hay nada que queme todo ese combustible -hormonas, oxígeno y adrenalina- del que la amígdala te ha inundado. Se acumula y esa es la razón por la que te sientes así cuando tienes ansiedad. Es como si no dejas de meter gasolina al depósito de un coche que nunca usas. 

Así que cuando la amígdala detecta una amenaza e inunda tu cuerpo de adrenalina, oxígeno y hormonas para luchar o huir pasa todo esto: 
  • Tu respiración pasa de respiraciones lentas y profundas a rápidas y cortas. Tu cuerpo hace esto porque el cerebro le ha dicho que deje de usar el oxígeno para las respiraciones fuertes y lo envíe a los músculos para que puedan correr o luchar. 
Esto puede hacer que te sientas hinchado o que te cueste respirar. También puedes sentir cómo sube la sangre a tu cara y se calienta.

  • Si no luchas o huyes el oxígeno se acumula. 
Esto puede hacer que te sientas mareado o confundido

  • Tu corazón late más rápido para conseguir el oxígeno de todo el cuerpo. 
Esto puede hacer que te sientas como si estuvieras acelerado. 

  • El combustible es enviado a tus brazos -por si tienes que luchar- o a tus piernas -por si tienes que huir. 
Esto puede hacer que sientas tus músculos tensos y apretados

  • Tu cuerpo se enfría (se pone a sudar) para que no se sobrecaliente si tienes que luchar o huir. 
Esto puede hacer que te sientas sudoroso

  • Tu sistema digestivo -parte del cuerpo que obtiene los nutrientes de los alimentos que comes- se apaga de manera que el combustible que necesita para digerir los alimentos puede ser utilizado en los brazos y las piernas en caso de luchar o huir (No te preocupes, no estará dormido por mucho tiempo). 
Esto puede hacer que sientas como si tuvieras mariposas en el estómago. También puedes sentir como si fueras a vomitar y puedes notar la boca un poco seca. 

Como puedes ver, hay muchas razones reales para que tu cuerpo se sienta así cuando tienes ansiedad. Todo es debido a tu amígdala -el feroz guerrero de tu cerebro- que trata de protegerte y preparar al cuerpo para luchar o huir. Es problema es que no hay nada por lo que luchar o huir. Pero no te preocupes, hay cosas que podemos hacer para arreglarlo".


4. Explícale que la ansiedad es común en niños y adultos 


Aproximadamente 1 de 8 niños tiene problemas con la ansiedad -así que hazle saber a tu hijo que en su clase hay una gran probabilidad de que 3 o 4 niños saben por lo que está pasando y por lo que ha pasado antes. 


5. Dale un nombre 


"Ahora que entiendes que tus sentimientos de ansiedad vienen del heroico guerrero de tu cerebro vamos a darle un nombre". 
Deja que tu hijo elija el nombre y pregúntales cómo se lo imaginan. Esto les ayudará a sentirse como que otra cosa es el problema, y no ellos. También lo normaliza. Ya no es ese algo sin nombre y sin cara que se interpone en su camino. Es una figura, con nombre y apariencia. 


6. Ahora ponle en situación 


"El problema con la ansiedad es que (el nombre que le haya puesto tu hijo, imaginemos Zep por ejemplo) es que Zep controla todos los tiros, pero sabemos que realmente el jefe eres tú. Necesitas hacerle saber a Zep que tú tienes el control y que él se puede relajar. Cuando sientes ansiedad es porque Zep está tomando el control y se está preparando para protegerte. Él no piensa, simplemente salta y va a por ello. Lo que tienes que hacer es hacerle saber que estás bien. 

La cosa más poderosa que puedes hacer para convertirte en el jefe de tu cerebro es respirar. Suena así de simple -y lo es. Parte de la razón de que te sientas así es porque tu respiración ha pasado de lenta y profunda a corta y rápida. Y este cambio de respiración desequilibra el oxígeno y dióxido de tu cuerpo. 
Una vez la tengas bajo control, Zep pensará que no hay nada de lo que protegerte y se relajará. Después dejarás de sentirte como te sientes".


7. Respiremos 


"Respira profunda y lentamente. Aguanta la respiración 1 segundo entre la inhalación y exhalación. Asegúrate que el aire sube y baja en tu vientre- no sólo en tu pecho. Lo puedes ver porque tu vientre se incha. Hazlo de unas 5 a 10 veces. 

Practica antes de irte a la cama todos los días. Recuerda que Zep ha estado protegiéndote toda la vida así que necesitamos un poco de práctica para convencerle de que se relaje. Lo importante es que no dejes de practicar y verás como al fin esa parte de tu cerebro y tú acabaréis siendo amigos -pero llevando tú el control". 

Una buena forma de practica es poniendo un juguete o estuche en el vientre de tu hijo cuando se acueste. Si el juguete sube y baja lo está haciendo perfecto.


No olvides que: 

  • La ansiedad en niños es muy tratable pero se necesita tiempo 
  • Explícale a tu hijo que su cerebro es tan inteligente y protector que necesitará de un poco de práctica para convencerlo de que sólo porque piense que hay problemas, no significa que los haya. 

¡Seguid practicando y lo conseguiréis! 

Yo, como siempre, te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea. No dudes en dejar tu comentario para compartir tus reflexiones o cualquier duda que tengas.


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Andrea Méndez MolláAcerca de la autora de esta entrada

Andrea Méndez Mollá. Psicóloga y autora de diversos blogs orientados a la motivación, el liderazgo y la superación personal. Además, ofrece servicios de psicología a través de sus consultas online y siempre ha tenido una cosa clara: al lado del que sufre siempre debe haber alguien que ame.

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